Abascal sitúa Ceuta como frontera sur de Europa y llama a la alianza con Le Pen

El líder de Vox presenta a Jordan Bardella en Nueva Economía Fórum y subraya que la situación del Tarajal no es solo un asunto español. La dirección nacional enmarca el pulso migratorio como una amenaza compartida con Francia y el resto de Europa.

Santiago Abascal sitúa Ceuta como la frontera sur de Europa y llama a una alianza con la Francia de Le Pen. El presidente de Vox ha presentado este martes a Jordan Bardella en Nueva Economía Fórum y ha enmarcado la presión migratoria como una amenaza compartida por todo el continente.

El argumento de Vox: Ceuta no es solo un asunto español

Durante su intervención, recogida por La Gaceta, Abascal ha subrayado que millones de franceses se han reconocido en Bardella y en el proyecto de Marine Le Pen ‘por decir en voz alta, desde muy joven, lo que muchísimos franceses pensaban, probablemente todavía en voz baja’. El acto ha escenificado la sintonía entre Vox y Agrupación Nacional, socios ambos en el grupo Patriotas por Europa.

El líder de Vox ha recordado su visita conjunta a Ceuta el pasado 12 de octubre, Día de la Fiesta Nacional. Allí, sostiene, Jordan Bardella ‘pudo comprobar de primera mano lo que muchos europeos conocen solo por la televisión’. Pudo ver una ciudad española que desde el 30 de julio sigue esperando a que su Gobierno la defienda’, ha añadido.

Publicidad

De ahí su tesis central: la situación en El Tarajal, el paso fronterizo que separa a la ciudad autónoma de Ceuta de Marruecos, no es un asunto exclusivamente español. Abascal lo ha descrito como un problema ‘clarísimamente europeo’, igual que las regularizaciones masivas que atribuye al Ejecutivo de Pedro Sánchez.

Según el argumentario desplegado en el foro, esas regularizaciones habrían traído ‘un terrible efecto llamada’ que perjudica también a los ciudadanos europeos. El presidente de Vox ha defendido que España y Francia comparten, junto a millones de europeos, ‘una misma amenaza’ y que cada vez más países ‘apuestan por las mismas soluciones’.

Vox traslada el debate migratorio de lo nacional a lo europeo: si Ceuta es frontera de Francia, el problema deja de ser solo español.

‘Hemos hecho de nuestra biografía política una defensa diaria de la soberanía nacional, de la identidad nacional y de los intereses nacionales’, ha concluido Abascal ante Bardella.

El impacto: una denuncia que interpela a Bruselas y al Partido Popular

Vox no registra esta vez ninguna iniciativa parlamentaria. Su movimiento es de encuadre: llevar el pulso migratorio de Ceuta al terreno comunitario y forzar a las instituciones europeas a pronunciarse sobre una frontera que, sostiene, también es suya. La delegación de Vox en el Parlamento Europeo, integrada en el grupo Patriotas por Europa, sostiene ese relato.

El encuadre europeo presiona además al Partido Popular. La formación de Alberto Núñez Feijóo queda emplazada a decidir si acompaña el marco comunitario que reclama Vox o mantiene su propio discurso en inmigración. Es una presión por la derecha que ya ha marcado la relación entre las dos formaciones desde la ruptura de los gobiernos de coalición autonómicos.

En paralelo, el mensaje busca instalar que las políticas migratorias del Gobierno tienen consecuencias que exceden las fronteras españolas. Según el diagnóstico que Abascal trasladó en el foro, las regularizaciones masivas han traído colapso a la vivienda y a la sanidad, y alimentan un efecto llamada que, afirma, todavía hoy persiste.

Publicidad

La lectura estratégica: Patriotas por Europa y el pulso por marcar perfil

La elección del escenario no es casual. Nueva Economía Fórum ha servido a Vox para escenificar su alianza con la Francia de Marine Le Pen un día después de la Fiesta Nacional, con la visita a Ceuta como precedente inmediato. La secuencia —12 de octubre en la ciudad autónoma, 13 de octubre en Madrid junto a Bardella— construye un relato de proyección internacional.

El precedente es relevante. Vox lleva tiempo reivindicando que los problemas de soberanía no se resuelven solo en Madrid y ha convertido la cooperación con sus socios europeos en una seña de identidad. Bardella, presidente de Agrupación Nacional y del grupo Patriotas en la Eurocámara, encarna ese eje continental que la dirección de Vox sitúa en el centro de su estrategia.

Queda ahora por medir si ese marco compartido con la Francia de Le Pen se traduce en iniciativas conjuntas en la Eurocámara, el terreno donde Vox quiere librar la batalla migratoria. Mientras, el partido mantiene su diagnóstico: la frontera sur de España es, también, la frontera sur de Europa.