Las aerolíneas de bajo coste siempre han sabido cómo sacar partido a cada resquicio del sistema para aumentar sus beneficios. Ryanair, en su última maniobra, ha puesto en el punto de mira a los pasajeros que llegan tarde a la puerta de embarque, estableciendo un sistema que muchos califican como abusivo. La interpretación de una norma ya existente ha desatado una oleada de críticas entre los usuarios habituales de la compañía irlandesa, que ven cómo sus derechos se reducen mientras el coste de viajar aumenta de forma encubierta.
El modelo de negocio de las aerolíneas low cost se basa en cobrar por servicios que tradicionalmente estaban incluidos en el precio del billete. Ryanair ha llevado esta filosofía al extremo, convirtiendo cada interacción con el cliente en una oportunidad para generar ingresos adicionales. Lo que ahora está causando controversia es la aplicación más estricta de su llamada «Tasa de Rescate», un cargo de 100 euros que deben abonar los viajeros que pierden su vuelo por llegar tarde y desean embarcar en la siguiente salida disponible al mismo destino.
2DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA: CÓMO AFECTA AL VIAJERO HABITUAL

La implementación de esta política ha generado situaciones complicadas en diversos aeropuertos europeos. Los pasajeros que llegan al control de pasaportes con el tiempo justo se encuentran con largas colas que escapan a su control, provocando retrasos que luego son penalizados por la aerolínea sin tener en cuenta las circunstancias ajenas al viajero. Esta rigidez choca frontalmente con la realidad aeroportuaria, donde múltiples factores pueden retrasar el acceso a la puerta de embarque.
Las asociaciones de consumidores han comenzado a cuestionar la legalidad de estas prácticas. Según expertos en derecho aeronáutico, Ryanair está aprovechando un vacío legal para implementar medidas que podrían considerarse abusivas bajo la normativa europea de protección al consumidor. La falta de claridad en la comunicación de estas políticas supone un problema adicional que genera indefensión en los usuarios, quienes a menudo desconocen sus derechos frente a estas situaciones.