viernes, 4 abril 2025

La Moncloa prepara el asalto definitivo a Prisa de Oughourlian como hizo con Ciudadanos

Pedro Sánchez no da ni una bola por perdida. El partido sigue, por más duro que se ponga el rival, hasta el pitido final. Es la esencia del baloncesto, el deporte favorito del presidente del Gobierno, donde se han visto ganar encuentros sobre la bocina, y con Prisa no va a ser distinto, como ocurrió con Ciudadanos, cuando los de Albert Rivera se negaron en rotundo a entrevistarse con el jefe de filas del PSOE para la investidura de 2019.

Publicidad

Aquellas sesiones de control al Gobierno fueron especialmente duras, un «lodazal», como bautizó Sánchez el 12 de septiembre de 2019. Albert Rivera cambió la pregunta de rigor y soltó la dimisión de Carmen Monzón, entonces ministra de Sanidad y amiga personal del jefe del Ejecutivo. «Te vas a enterar», le señaló Sánchez a Rivera tras aquella bronca en el hemiciclo. Y vaya que si se enteraron los ‘naranjas’. Las del 10-N fueron las penúltimas y bajó de los 57 a los 10 escaños.

El presidente de Prisa, Joseph Oughourlian, ha realizado movimientos brillantes para sus intereses, cesando a todos los directivos que abogaron por la creación de una nueva televisión de TDT y realizando una ampliación de capital exprés por un importe de 40 millones de euros, para después realizar el canje de convertibles por acciones. De esta forma, ha elevado su participación en la compañía, dejando a los empresarios afines al PSOE, Adolfo Utor y Global Alconaba de Andrés Varela, entre otros, a pie cambiado.

En este juego, La Moncloa ha diseñado un plan «prácticamente infalible», según apuntan fuentes socialistas a MONCLOA. No obstante, advierten de las «dificultades en el camino», pero se muestran convencidos de que finalmente «habrá televisión, quiera o no el presidente de Prisa».

LA PRESIÓN ES PARA OUGHOURLIAN EN PRISA

De materializarse este proyecto, Telefónica podría tener un papel protagonista para albergar una televisión en abierto. El Gobierno ha tomado las riendas de la operadora y está dispuesto a valorar la opción. El cómo es la incógnita. Solo caben dos posibilidades de cara a la crucial junta del próximo mes de junio. La tercera, más improbable, pero no descartable, tras los últimos movimientos, pasaría por una reconciliación.

Por un lado, tratar de acercar posturas con Vivendi, con el 11% en Prisa, y convencer a Arnaud de Puyfontaine para cambiar a la cúpula de Prisa, con el sí de Teléfonica, o bien presionar arriba, con un duro marcaje a Oughourlian para obligar a vender El País y La Ser para quedarse él con la joya de la corona, Santillana, y la deuda. Como siempre, el problema es el precio. Un obstáculo cifrado en 400 millones, el 83% del valor de Prisa en Bolsa.

Joseph Oughourlian, presidente de Prisa, da el paso para su blindaje ante Pedro Sánchez, presidente del Gobierno | Fuente: Agencias
Joseph Oughourlian, presidente de Prisa, da el paso para su blindaje ante Pedro Sánchez, presidente del Gobierno | Fuente: Agencias

Los nuevos dueños se alejarían de la presión de las refinanciaciones de deuda, especialmente de Pimco, que exige la venta de Santillana, una operación que se ha ido demorando desde hace más de cuatro años, para rebajar los 750 millones de euros a cero. El valor de la editorial está cifrado entre los 1.000 y 1.400 millones de euros, que devolverían la inversión del magnate francés, al menos la de los últimos cuatro años. Y es que, desde máximos, Prisa se ha desplomado un 99% en el parqué.

Publicidad

VIVENDI EVITA RESPALDAR A OUGHOURLIAN

De Puyfontaine, consejero delegado de Vivendi, además, suma más tiempo para el Ejecutivo y da un respiro a Óscar López al corroborar la versión del ministro de Transformación Digital sobre su encuentro en París. «No tenemos intención de hacernos con el control de Prisa», ha asegurado en una entrevista a Efe tras las informaciones publicadas por Le Point, que apuntó a una tensa reunión en febrero sobre la estrategia en Prisa.

De Puyfontaine niega presión alguna. «Es falso», ahonda. También ha rechazado que se le diera un ultimátum, como el fin de los contratos de Telefónica con Havas, filial de Vivendi. «No he recibido amenazas de ningún tipo». «En mi posición, en caso de haber recibido amenazas, habría reaccionado de una forma muy diferente», afirmó.

VIVENDI RESPALDA LA VERSIÓN DE ÓSCAR LÓPEZ

El encuentro del 10 de febrero en París se produjo tal y como aseguró Óscar López, un encuentro cordial y relacionado con los asuntos del francés y Telefónica, en ningún caso Prisa. Además, niega que haya habido algún contacto posterior a esa fecha. «Tuvimos una conversación muy valiosa sobre el futuro de nuestra relación, incluido el trabajo que Havas ha realizado para Telefónica a lo largo de los años», indicó respecto a un encuentro que tuvo en París ese mismo día con Marc Murtra, presidente de Telefónica.

Una de las notas importantes de la entrevista es que ha evitado aclarar si apoyaría a Oughourlian como presidente en la próxima asamblea general de accionistas, donde uno de los puntos del orden del día es la continuidad del gestor. Si Vivendi se aleja de la mano del francés sería la primera vez que votara distinto y eso daría alas a los críticos para poder cambiar el rumbo en la dueña de El País y La Ser.

Eso sí, considera que un proyecto de televisión debe ser sostenible y sólido dada la fragilidad financiera del grupo, aunque sí ha mejorado respecto a otros años. Si finalmente, Vivendi da sus votos a una transformación, Pedro Sánchez habrá culminado una jugada más sobre el pitido final. Y es que, no hay mayor error que dar por acabado un encuentro antes de que pite el árbitro.

Publicidad
Publicidad