sábado, 5 abril 2025

El agua que recomiendan los expertos para hidratarte mejor y sentirte con más energía

Las altas temperaturas y el ritmo frenético de la vida moderna hacen que muchos españoles se enfrenten a una deshidratación constante sin ser conscientes de ello. El agua carbonatada o con gas se posiciona como una alternativa cada vez más popular entre nutricionistas y especialistas en hidratación, quienes destacan sus beneficios frente al agua convencional, especialmente para quienes buscan opciones refrescantes que también aporten un plus de vitalidad. Sus propiedades, más allá del característico burbujeo, podrían representar una solución para aquellos que encuentran monótono el consumo de líquidos o necesitan un impulso extra para mantener niveles óptimos de hidratación durante jornadas extenuantes.

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Las estadísticas revelan que, aunque el consumo de agua embotellada en España ha crecido sustancialmente en la última década, todavía existe un amplio desconocimiento sobre las diferencias entre las diversas opciones disponibles en el mercado. El agua mineral con gas, tradicionalmente asociada a contextos gastronómicos o momentos de ocio, está ganando terreno en el día a día de muchos ciudadanos gracias a estudios recientes que avalan su efectividad para combatir la fatiga y mejorar la sensación de bienestar general. Este cambio de paradigma está transformando los hábitos de consumo en todos los grupos de edad, especialmente entre jóvenes profesionales y deportistas, quienes valoran cada vez más los pequeños detalles que pueden marcar la diferencia en su rendimiento cotidiano.

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MITOS Y REALIDADES: ¿REALMENTE ES MEJOR EL AGUA CON GAS PARA NUESTRA SALUD?

Fuente:freepik

Durante décadas han circulado numerosas creencias sobre los supuestos efectos negativos del agua carbonatada en el organismo, desde la idea de que provoca osteoporosis hasta su vinculación con problemas digestivos. Un exhaustivo metaanálisis publicado en la Revista Española de Nutrición Humana y Dietética desmiente categóricamente estas afirmaciones, concluyendo que no existe evidencia científica que respalde tales perjuicios. El consumo moderado de agua con gas no afecta negativamente a la densidad ósea ni provoca alteraciones significativas en el equilibrio ácido-base del organismo, contrariamente a lo que sugerían antiguas teorías sin fundamento empírico.

Por otra parte, las investigaciones más recientes apuntan a beneficios concretos que podrían hacer del agua carbonatada una opción superior en determinadas circunstancias. Un estudio realizado por la Universidad Complutense de Madrid con 120 participantes demostró que quienes consumían regularmente agua con gas reportaban mayor satisfacción y adherencia a sus objetivos de hidratación diaria. Este aspecto psicológico resulta fundamental, ya que la palatabilidad mejorada por las burbujas puede incrementar hasta en un 30% la ingesta voluntaria de líquidos, según concluyeron los investigadores, lo que constituye una ventaja considerable frente al agua convencional, especialmente para personas mayores o niños que suelen mostrar resistencia a beber cantidades adecuadas de líquido.

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