En el competitivo mundo de la enología española, encontrar un vino que combine calidad, precio asequible y reconocimiento internacional se ha convertido en una tarea cada vez más compleja para los consumidores. El panorama vinícola nacional ofrece auténticas joyas que destacan por su excelente relación calidad-precio, siendo el Figuero Crianza 2020 un ejemplo paradigmático que ha logrado conquistar los paladares más exigentes con sus 92 puntos en la prestigiosa escala Suckling.
La búsqueda del maridaje perfecto para acompañar un buen corte de carne representa una de las mayores satisfacciones para los amantes de la gastronomía. Dentro de la amplia oferta disponible en el mercado, ciertos vinos se posicionan como aliados inseparables de las mejores piezas de vacuno, cordero o cerdo ibérico. El reconocimiento internacional obtenido por algunas bodegas españolas ha puesto de manifiesto la extraordinaria calidad de nuestros caldos, situando a la Ribera del Duero como una de las denominaciones más prestigiosas del panorama vinícola mundial.
3POR QUÉ EL MARIDAJE CON CARNE ELEVA ESTA EXPERIENCIA SENSORIAL

La gastronomía española ofrece innumerables posibilidades para maridar con un vino de las características del Figuero Crianza 2020. Sin embargo, es en compañía de las carnes cuando este tinto despliega todo su potencial organoléptico, estableciendo un diálogo perfecto entre los taninos del vino y las proteínas de la carne. Un entrecot madurado a la parrilla, un cordero asado al estilo castellano o incluso un secreto ibérico a la brasa, encuentran en este vino el compañero ideal que realza sus cualidades y limpia el paladar entre bocado y bocado, preparándolo para la siguiente explosión de sabores.
Los expertos en maridaje señalan que la estructura tánica, la acidez equilibrada y los 14 grados de alcohol que presenta este vino lo convierten en un aliado insuperable para platos con cierta contundencia. La experiencia gastronómica se eleva cuando se produce esta sinergia entre comida y bebida, cuando el vino no compite con el plato sino que establece un diálogo armónico con él. En el caso del Figuero Crianza, su elegante rusticidad y su final largo permiten acompañar incluso preparaciones con salsas intensas o guisos de caza menor sin verse superado por la potencia de los sabores.