Bilbao es definitivamente un lugar que ha logrado reinventarse mientras mantiene su verdadera identidad. Reemplazando sus duras raíces industriales, surge una ciudad cosmopolita. Las tradiciones coexisten con la modernidad en este destino del norte de España. Sus calles cuentan una rica historia, sus edificios modernos se alzan hombro a hombro con estructuras centenarias, y su gastronomía es un verdadero deleite para quienes aman los sabores auténticos.
Pero, aparte de su metamorfosis urbana y sus delicias culinarias, en Bilbao aguardan experiencias que no encontrarás en ningún otro lugar. Ya sea pasear por su famoso río o perderse en sus barrios eclécticos, hay mil maneras de experimentar esta ciudad. Por eso, a continuación, te enseñaremos tres razones por las que ningún viajero debería perderse Bilbao.
2El Casco Viejo de Bilbao y sus pintxos

Para llegar al corazón de Bilbao, es necesario adentrarse en el Casco Viejo. «Las Siete Calles» es el nombre del viejo barrio que presenta un laberinto de callejones que palpitan con historia, cada esquina es una historia, cada taberna una receta secreta. Aquí es donde los bilbaínos vienen para disfrutar de una de sus mayores tradiciones: los pintxos tapas.
Comer pintxos en los bares del Casco Viejo es una experiencia epicúrea que es mucho más que comida. Es un ritual social, una manera de vivir la ciudad. Desde la gilda (anchoa, oliva y guindilla) hasta invenciones más experimentales, la lista es interminable. Acompañados de txakoli bien frío, estos pequeños bocados elevan la visita a Bilbao a otro nivel, un festín para los sentidos, verdaderamente.