Bilbao es definitivamente un lugar que ha logrado reinventarse mientras mantiene su verdadera identidad. Reemplazando sus duras raíces industriales, surge una ciudad cosmopolita. Las tradiciones coexisten con la modernidad en este destino del norte de España. Sus calles cuentan una rica historia, sus edificios modernos se alzan hombro a hombro con estructuras centenarias, y su gastronomía es un verdadero deleite para quienes aman los sabores auténticos.
Pero, aparte de su metamorfosis urbana y sus delicias culinarias, en Bilbao aguardan experiencias que no encontrarás en ningún otro lugar. Ya sea pasear por su famoso río o perderse en sus barrios eclécticos, hay mil maneras de experimentar esta ciudad. Por eso, a continuación, te enseñaremos tres razones por las que ningún viajero debería perderse Bilbao.
1Un paseo por el río y el Guggenheim

Si hay una imagen que caracteriza a Bilbao hoy en día, es la de su río que muestra la imponente estructura del Museo Guggenheim. Este paseo es uno de los encuentros más inigualables que ofrece la ciudad, pudiendo observar su evolución desde un pasado industrial hasta convertirse en un referente del diseño y la cultura.
Un paseo o recorrido en bicicleta a lo largo de las orillas del río, cruzando sus puentes emblemáticos como el Zubizuri de Santiago Calatrava, ofrece una vista particular de la ciudad de Bilbao. El recorrido destaca el icónico Museo Guggenheim, con su arquitectura de vanguardia ideada por Frank Gehry. Su colección de arte contemporáneo y sus exposiciones temporales son una visita obligada para los amantes del arte, pero incluso los indiferentes quedarían cautivados por la majestuosidad del edificio y sus alrededores.