Una carretera en el medio de un lago, que no va a ninguna parte. Este es uno de los misterios más grandes de este país donde existe una carretera que tampoco tiene dueño: por el momento se desconoce quién fue quien hizo esta obra en medio de uno de los lagos más grandes del territorio. La finalidad de esta vía parece correcta pero las autoridades aún no pueden dar con el misterioso ingeniero de esta obra de arquitectura.
Esta carretera se encuentra en el famoso Lago Biwa, que cuenta con 70 metros que sirven para unir las dos costas del gran lago del país. En la desembocadura del Río Ado existe una porción de tierra que no es atractiva para los turistas pero que alguien decidió establecer una conexión. Mediante un llamado anónimo se conoció la existencia de esta carretera que permite la conexión con los pantanales pero que no tiene validez ni siquiera para el turismo.
2El enigma de la carretera y un mensaje esclarecedor: «La hice yo»

Los investigadores del caso confirmaron que, al observar las imágenes de Google Maps, descubrieron que después de la primera observación, las postales de la carretera comenzaron a desaparecer. Al parecer, el constructor intentaba ocultarla y desmontarla en secreto. A pesar de estos indicios, el motivo y quién la hizo sigue siendo un verdadero enigma. De todas maneras, las mismas autoridades recibieron otro misteriosos llamado.
Días después de que se conociera mediáticamente la presencia de este sendero, los integrantes de ingeniería civil volvieron a tener noticias. «Sé que tenía que pedir permiso, pero lo hice yo», fue el mensaje anónimo que recibieron. Aunque la persona no quiso revelar la identidad, las autoridades le solicitaron que retire la obra del lugar porque su forma no era legal e iba contra la llamada «ley de ríos». De esta manera, el enigma sigue adelante pero la carretera está pronta a desaparecer.