jueves, 3 abril 2025

Cura de la Moraleja: El padre Marcelino fue grabado en el colegio con 3 niñas

El padre Marcelino, capellán del colegio Highlands School El Encinar y perteneciente a la congregación de los Legionarios de Cristo, fue grabado por una cámara del colegio acompañado de 3 niñas de entre seis y siete años hacia la zona donde las niñas declararon haber sufrido abusos. El sacerdote fue detenido el 7 de marzo y tendrá que responder por cinco denuncias de padres de menores contra él.

Publicidad

Un atestado ampliatorio de la UFAM de Policía Nacional para el juzgado de instrucción número 7 de Madrid, recoge que el día 3 de marzo de 2025 la cámara de uno de los patios del colegio grabó al padre Marcelino y a las niñas, «se apreció el suelo mojado por la lluvia, apreciándose llover en algunos momentos y en los horarios habituales no se aprecia la presencia de menores hasta las 13.04 horas donde se observa a quien corresponde con la descripción física de Marcelino D.A.N. quien va acompañado por tres niñas de corta edad, aparentando corresponder con la edad de seis a siete años».

Los agentes describen que «estos vienen de la zona del «Patio de Abajo», saliendo de la imagen en dirección a la zona donde la Instrucción de los presentes ha interpretado que se trata del lugar de los hechos, el cual se encuentra en un punto ciego de la grabación».

cura 2 Moncloa
Otra de las grabaciones al padre Marcelino con una niña.

Luego añaden que «las personas descritas permanecen en dicho lugar, fuera del ángulo de grabación de la cámara hasta las 13.15 horas, entrando en el plano de grabación desde el lugar que se describió. Junto con dos de las menores, como se expone en el fotograma 2».

El informe policial recoge que «durante el resto del tiempo del recreo se observa a quien corresponde con la descripción de Marcelino estar acompañado en todo momento de las menores o alguna de ellas (…). Hasta las 13.35 horas la zona captada por las cámaras de seguridad no evidencian la presencia de ninguna otra persona adulta custodiando a los menores, siendo a esta hora cuando aparece en plano lo que parece tratarse de una cuidadora para finalizar el tiempo de recreo por motivos meteorológicos, abandonando todas las personas la zona de grabación (…)».

Los agentes de la UFAM quisieron significar que «para el resto de grabaciones de las diferentes cámaras de seguridad no han sido visionadas en su totalidad debido al volumen de las mismas, no obstante serán visionadas y de haber sido registrados hechos relevantes para el caso que nos ocupa se dará cuenta a la Autoridad Judicial a la mayor brevedad posible».

Los testimonios recabados por la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de Policía Nacional, de los padres y madres las niñas víctimas del supuesto cura pederasta del colegio El Encinar son estremecedores. Todos se refieren al camino que va el patio de abajo al patio de arriba y viceversa.

Publicidad

Hay que recordar que la primera denuncia parte de unos padres, que entrevistaron a su hija para saber qué había pasado exactamente con el padre Marcelino, un cura de los Legionarios de Cristo, capellán en el colegio al que acuden las denunciantes. Las niñas son muy pequeñas y en algunos casos lloran o se niegan a explicar con detalles lo ocurrido, pero poco a poco van relatándoselo a los padres, que acudieron a denunciar los hechos. La primera de esas niñas, que dio origen al comienzo del escándalo, le llegó a contar a su progenitor que el padre Marcelino «les baja los pantalones y las braguitas y les mete mano por dentro».

El relato, al que ha accedido MONCLOA, lo realizaba el padre de una niña el 6 de marzo en las dependencias de la Brigada Provincial de Policía Nacional en Madrid, había acudido a poner denuncia junto a la madre: «La niña siempre ha sido una niña risueña, pero que este curso, progresivamente, ha dejado de ser risueña, se ha vuelto más irascible, manifestando que grita sin motivo aparente, que tiene estallidos de ira y que ha comenzado a sentir terrores nocturnos, así como miedo a la oscuridad. Indica que este tipo de comportamientos y episodios han sido más recurrentes y evidentes a partir de las navidades», escribía el agente de la UFAM transcribiendo el relato del padre.

Los progenitores de la menor continuaron relatando al agente episodios de este tipo, dolores genitales manifestados por la menor como «me duele el chichi, pero que el dicente (padre) y la madre de la menor no le habían dado importancia, ya que a estas edades es muy frecuente este tipo de dolencias».

Lo primero que recordó el padre en comisaría sobre estos episodios nocturnos de la niña fue «una noche antes de que acabase el curso anterior, cuando una noche empezó a gritar diciendo que le habían tocado y estando la menor en «entresueños» se la llevaron a su cama y cuando fue consciente de que estaba con ellos, la niña les dijo que no pasaba nada, que lo había soñado».

«LLEGABA PAPÁ Y TIRÓ AL PADRE POR LA VENTANA»

Pero todo se destapó la noche del 5 de marzo de 2025, «cuando iban a acostar a la menor, al apagarle la luz se percataron de que la niña se habia puesto muy nerviosa diciendo que «no se quería dormir por cosas que le habían pasado». Los progenitores le preguntaron que si de lo que tenía miedo era de algún sueño, diciéndole que no pasaba nada, que a veces los sueños eran «muy reales», diciéndola también que si había pasado de verdad no pasaba nada. Empezó contando un sueño de «malos»,con el que hiló el otro en el que les contó muy nerviosa que soñó que «tenía frío y que el padre Marcelino le quemaba el chichi con fuego, y que llegaba papá y que tiró al Padre por la ventana»».

Luego los padres de la menor intentaron calmar a la pequeña y el padre decidió sacar su teléfono móvil y comenzar a grabar su relato: «Al principio no se atrevía a contarlo completamente y empezó diciendo que «el padre Marcelino a veces nos molesta» (…) En definitiva, le decía que hicieran cosas malas sin contarlo, que eran secretos (…)».

Luego siguió hablando de otras menores y de como el padre Marcelino se llevó desde el patio de arriba al de abajo a sus compañeras (…). Y que en ese momento se dio cuenta de que les estaba pasando lo mismo que a ellas y que además lo había hablado con ellas. Entonces siguió contando que en el segundo patio (de 13.00 a 14.00) el padre Marcelino se la llevaba a ella junto con (…) al baño, donde éste «les baja el pantalón un poco, les mete la mano por dentro de las braguitas y les toca sus partes»» y añadió que «»el padre Marcelino nos baja del todo los pantalones y las braguitas hasta abajo y no quiero que me haga eso». Junto a esto, le dice que si intentan irse, les chista y les dice «dónde vas, ven aquí»».

El padre Marcelino está en libertad con una orden de alejamiento del colegio y de las menores y la retirada del pasaporte. Las próximas diligencias será la toma de declaraciones a dos de las profesoras del centro a quienes las menores refieren haberles contado todo esto pero que, sin embargo, no lo pusieron en conocimiento de la Policía.

Desde entonces han llegado un total de 5 denuncias por hechos similares y el director del colegio, otro religioso de los Legionarios de Cristo, se vio obligado a dimitir.

Publicidad
Publicidad