jueves, 3 abril 2025

El diésel sube y llenar el depósito será un lujo

La sombra de la inflación se alarga sobre los bolsillos de los españoles, y esta vez no viene sola. El precio del diésel se ha disparado, convirtiendo el gesto cotidiano de llenar el depósito en un auténtico quebradero de cabeza. La subida, que ya se venía anticipando, ha golpeado con fuerza a los conductores, especialmente a aquellos que dependen del vehículo para trabajar o que residen en zonas donde el transporte público escasea.

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Con cada visita a la gasolinera, la preocupación se instala en el rostro de los ciudadanos. El incremento del precio del diésel no es solo una cuestión de céntimos; es un indicador de la creciente presión económica que soportan las familias. Este aumento, que sitúa el litro en niveles preocupantes, amenaza con desencadenar una cascada de subidas en otros sectores, desde el transporte de mercancías hasta la alimentación.

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¿AFECTA A TODOS POR IGUAL? SECTORES MÁS VULNERABLES

Fuente Propia IA

Si bien la subida del diésel afecta a todos los consumidores, hay algunos sectores que son especialmente vulnerables. El sector del transporte de mercancías, por ejemplo, se enfrenta a un aumento significativo de sus costes operativos, lo que puede tener un impacto directo en el precio final de los productos que llegan a los supermercados y a las tiendas. Esto, a su vez, puede alimentar la inflación y reducir el poder adquisitivo de los consumidores.

Otro sector vulnerable es el de la agricultura. Los agricultores dependen del diésel para el funcionamiento de la maquinaria agrícola, el transporte de los productos y el riego de los cultivos. La subida del diésel puede reducir sus márgenes de beneficio y poner en peligro la viabilidad de muchas explotaciones agrícolas, especialmente las más pequeñas y las que se encuentran en zonas desfavorecidas.

Además, las personas que viven en zonas rurales y que dependen del coche para desplazarse también se ven especialmente afectadas. En muchas zonas rurales, el transporte público es inexistente o muy limitado, y el coche es la única opción para ir al trabajo, al médico o a hacer la compra. La subida del diésel puede aislar aún más a estas comunidades y dificultar su acceso a servicios básicos.

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