jueves, 3 abril 2025

El sencillo test de uñas que podría marcar la diferencia frente al cáncer

test de uñas, a menudo relegado a un segundo plano en nuestra rutina de cuidado personal, pueden ser mucho más que un simple adorno estético. Observar su forma, color y textura puede revelarnos información valiosa sobre nuestro estado de salud, actuando como un espejo de posibles dolencias internas. En la detección precoz del cáncer, cualquier señal, por sutil que parezca, puede marcar la diferencia entre un diagnóstico temprano y un avance silencioso de la enfermedad.

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La comunidad médica insiste en la importancia de prestar atención a estos pequeños detalles, ya que las uñas pueden ser un reflejo de alteraciones en nuestro organismo. Aunque los cambios en las uñas no siempre son sinónimo de cáncer, sí pueden indicar la presencia de otras enfermedades que requieren atención médica, por lo que es fundamental no ignorarlos y consultar con un especialista ante cualquier duda.

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UÑAS Y TRATAMIENTOS ONCOLÓGICOS: EFECTOS SECUNDARIOS A TENER EN CUENTA

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Los tratamientos oncológicos, como la quimioterapia y la radioterapia, pueden tener efectos secundarios en las uñas, causando cambios en su apariencia y textura. Estos efectos secundarios suelen ser temporales y desaparecen una vez finalizado el tratamiento, pero pueden ser molestos y afectar la calidad de vida del paciente.

Uno de los efectos secundarios más comunes es la aparición de líneas de Beau, que ya hemos mencionado anteriormente. Estas líneas pueden aparecer en todas las uñas o solo en algunas, y suelen ser más pronunciadas en las uñas de las manos que en las de los pies. Otros efectos secundarios incluyen el engrosamiento de las uñas, la decoloración, la fragilidad, la aparición de estrías o surcos, y la inflamación de la piel alrededor de la uña (paroniquia).

Es importante informar al médico sobre cualquier cambio que se observe en las uñas durante el tratamiento oncológico. En algunos casos, puede ser necesario ajustar la dosis de la medicación o utilizar tratamientos tópicos para aliviar los síntomas. También es importante mantener las uñas cortas y limpias, evitar el uso de esmaltes y uñas postizas, y proteger las manos y los pies de traumatismos e infecciones. Un buen cuidado de las uñas puede ayudar a minimizar los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos y a mejorar la calidad de vida del paciente.

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