viernes, 4 abril 2025

Si haces esto, puedes pisar a 150 por hora sin miedo a la DGT

Muchos conductores sueñan con poder pisar el acelerador a fondo sin temer a las consecuencias. En nuestras carreteras, la DGT establece límites de velocidad que deben respetarse para garantizar la seguridad vial, pero existe una situación excepcional y perfectamente legal que permite circular a velocidades de hasta 150 kilómetros por hora o incluso superiores. Esta excepción no es un secreto ni un vacío legal, sino una normativa específica vinculada a las pruebas y ensayos técnicos de vehículos.

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El código de circulación español contempla situaciones especiales en las que determinados conductores pueden exceder los límites habituales de velocidad sin enfrentarse a sanciones. Estas excepciones, reguladas de forma detallada por la normativa de tráfico, permiten realizar pruebas técnicas en carreteras abiertas al tráfico bajo condiciones controladas y con los permisos pertinentes. La clave para poder circular legalmente a altas velocidades sin temor a multas radica en un elemento visual distintivo: la señal V-12, un dispositivo que identifica a los vehículos que están realizando ensayos debidamente autorizados.

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CONSECUENCIAS DE REALIZAR ESTAS PRUEBAS SIN AUTORIZACIÓN

Fuente Freepik

Intentar ampararse en esta excepción sin cumplir todos los requisitos puede tener graves consecuencias. La DGT mantiene una vigilancia especial sobre los vehículos que circulan a velocidades notablemente superiores a las permitidas, y las sanciones por hacerlo sin autorización son especialmente severas. Un conductor que sea detectado circulando a 150 km/h en una vía donde el límite sea inferior sin contar con el permiso correspondiente, no solo se enfrenta a multas económicas que pueden alcanzar varios miles de euros, sino también a la pérdida de puntos del carné e incluso a responsabilidades penales por conducción temeraria.

Colocar la señal V-12 sin autorización constituye una infracción adicional que agrava la situación. La normativa considera esta acción como una falsificación de señalización oficial, lo que puede derivar en sanciones administrativas y penales por uso fraudulento de elementos de identificación regulados por la DGT. Las autoridades disponen de herramientas para verificar la autenticidad de los permisos, como registros de autorizaciones concedidas y protocolos de comprobación inmediata, que permiten detectar rápidamente a quienes intentan burlar el sistema utilizando indebidamente esta excepción.

Los límites de velocidad en nuestras carreteras están establecidos tras estudios detallados sobre seguridad vial y representan el equilibrio entre movilidad y protección para todos los usuarios. La excepción que permite circular a 150 km/h o más con la señal V-12 responde exclusivamente a necesidades técnicas específicas y está sometida a un control riguroso por parte de la DGT. Esta normativa especial demuestra la flexibilidad del sistema para adaptarse a las necesidades de la industria automovilística sin comprometer los principios fundamentales de la seguridad vial.

El conductor común debe entender que esta posibilidad no constituye un resquicio legal para satisfacer ansias de velocidad, sino una herramienta técnica al servicio del desarrollo y la seguridad de los vehículos que circulan por nuestras carreteras. Paradójicamente, estas pruebas a alta velocidad contribuyen a crear automóviles más seguros y eficientes para todos los usuarios, incluso cuando se conducen respetando los límites habituales. La DGT mantiene así un equilibrio entre la necesidad de controlar la velocidad en las vías públicas y la importancia de permitir avances tecnológicos que, en última instancia, benefician a toda la sociedad.

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