Muchos conductores sueñan con poder pisar el acelerador a fondo sin temer a las consecuencias. En nuestras carreteras, la DGT establece límites de velocidad que deben respetarse para garantizar la seguridad vial, pero existe una situación excepcional y perfectamente legal que permite circular a velocidades de hasta 150 kilómetros por hora o incluso superiores. Esta excepción no es un secreto ni un vacío legal, sino una normativa específica vinculada a las pruebas y ensayos técnicos de vehículos.
El código de circulación español contempla situaciones especiales en las que determinados conductores pueden exceder los límites habituales de velocidad sin enfrentarse a sanciones. Estas excepciones, reguladas de forma detallada por la normativa de tráfico, permiten realizar pruebas técnicas en carreteras abiertas al tráfico bajo condiciones controladas y con los permisos pertinentes. La clave para poder circular legalmente a altas velocidades sin temor a multas radica en un elemento visual distintivo: la señal V-12, un dispositivo que identifica a los vehículos que están realizando ensayos debidamente autorizados.
4MEDIDAS DE SEGURIDAD OBLIGATORIAS DURANTE LAS PRUEBAS A ALTA VELOCIDAD

La autorización para circular a 150 km/h o más no implica una libertad absoluta durante las pruebas. La normativa de la DGT establece un conjunto de medidas de seguridad que deben respetarse escrupulosamente durante la realización de estos ensayos. Entre ellas destaca la obligación de que el conductor posea un permiso de conducción en vigor de la categoría correspondiente al vehículo que se prueba, con experiencia acreditada en la conducción de vehículos a altas velocidades y conocimientos técnicos suficientes para valorar los parámetros que se están evaluando.
El vehículo de pruebas debe encontrarse en perfectas condiciones mecánicas y contar con todos los sistemas de seguridad operativos. En muchos casos, se exige la presencia de vehículos de apoyo que circulen delante y detrás del coche que realiza las pruebas, también identificados con la señal V-12, para advertir al resto de conductores y minimizar los riesgos. La DGT puede establecer condiciones adicionales en la autorización, como la obligación de realizar las pruebas en horarios de baja densidad de tráfico o la presencia de personal técnico especializado que supervise el desarrollo de los ensayos.