sábado, 29 marzo 2025

Cómo hacer pulpo a feira como en las mejores pulperías de Galicia

El pulpo a feira es uno de los platos más famosos de Galicia, incluso, en algunas ocasiones se le conoce como pulpo a la gallega. Preparar pulpo a feira es muy fácil pero para llegar a textura perfecta del pulpo, tierno por dentro y con una ligera firmeza en el exterior, y darle un sabor autentico, es necesario hacer uso de ciertos trucos. Servido sobre un plato de madera, con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, pimentón y sal gruesa, esta delicia marinera cautivará cualquier paladar.

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En las pulperías gallegas encontrarás un pulpo exquisito en el punto perfecto, con un equilibrio ideal entre sabor y textura. Sin embargo, no hay nada como hacerlo en casa, siguiendo la receta y teniendo en cuenta los detalles que marcan la diferencia, como el proceso de cocción, el tipo de pimentón utilizado y la forma de cortarlo. Aquí te enseñaremos cómo hacer un delicioso y auténtico pulpo a feira con los secretos para lograr la receta perfecta.

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Paso a paso de un pulpo a feira perfecto

Fuente:Freepik Premium

Lo primero que debes tener en cuenta es que la cocción del pulpo debe ser perfecta. Es aquí cuando entra el primer truco de la receta de pulpo a feira, debes sumergir y sacar el pulpo tres veces en agua hirviendo antes de dejarlo cocer, lo que ayudará a que la piel no se desprenda. Después, se deja hervir a fuego medio durante unos 40 minutos aproximadamente, dependiendo del tamaño del pulpo, hasta que esté tierno. Para comprobar su punto, debes pincharlo con un palillo y sabrás que está listo cuando entre con facilidad.

Después de que la cocción del pulpo haya finalizado, debes dejarlo reposar durante unos minutos antes de cortarlo en rodajas gruesas. Mientras tanto, se cuecen las patatas en el mismo agua del pulpo, lo que les da un sabor especial. A continuación, se disponen las rodajas de pulpo preferiblemente sobre un plato de madera, se colocan las patatas debajo o a un lado, y se espolvorea con el pimentón, la sal gruesa y un generoso chorro de aceite de oliva, y listo.

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