Víctor de Aldama, empresario, comisionista y principal imputado en el caso Koldo y el caso Hidrocarburos, ha ratificado una reunión con la exministra de Transición Ecológica y ahora vicepresidenta en la Comisión Europea, Teresa Ribera, así como ha generado dudas sobre una conversación con Carlos Moreno al entregar una fotocopia de un Whatsapp mantenido con el jefe de Gabinete de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
Así lo ha asegurado este lunes ante el Tribunal Supremo, donde ha llegado acompañado de Dani Esteve, dueño de Desokupa. Además, Aldama ha afirmado que el exministro de Transportes José Luis Ábalos cobró comisiones por los contratos de mascarillas adjudicados a la presunta trama liderada por el exasesor ministerial Koldo García y por obras preadjudicadas, una declaración que corrobora sus palabras ante la Audiencia Nacional tras llegar a un pacto con el fiscal Luis Pastor, abierto siempre a pactos cuando las pruebas son «sólidas». El acuerdo entre ambos dejó en libertad al empresario, considerado por la UCO de la Guardia Civil como el «nexo corruptor» de la trama Koldo.

Aldama ha comparecido durante más de tres horas ante el instructor Leopoldo Puente, según el horario de entrada y salida por el Tribunal Supremo, donde le ha llevado y trasladado el propio Esteve. Además, el empresario también ha estado acompañado por su abogado, José Antonio Choclán y una abogada.
ALDAMA APUNTA A ÁBALOS Y KOLDO
Cabe recordar que es la segunda vez que el empresario declara en sede judicial por el denominado ‘caso Koldo’, aunque en la ocasión anterior el Supremo aún no había asumido la competencia y declaró ante el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno.
PARTE DE LAS MORDIDAS, DIRECTAMENTE PARA EL PSOE
Según las fuentes jurídicas consultadas, Aldama ha señalado directamente a Ábalos y a Koldo, sin guardarse nombres, como hiciera ante el juez Ismael Moreno. De esta forma, ha vuelto a señalar que entregó 15.000 euros a Santos Cerdán, secretario de organización del PSOE y persona de la máxima confianza de Pedro Sánchez al ser uno de sus acompañantes en la recogida de avales por toda España tras su ruptura con los barones. Sobre las presuntas mordidas, una parte se la quedaba él; otra iba destinada a Ábalos; otra, al ex asesor ministerial, Koldo; y una última parte directamente al PSOE.
El empresario ha entregado unas fotocopias de conversaciones de Whatsapp con Carlos Moreno, pero hay dudas sobre su contenido, mientras apunta que hubo al menos una reunión con Ribera, un hecho que pone de manifiesto el alcance de este empresario dentro de la cúpula del Gobierno.
Esteve ha sido el escolta de Aldama, pero no ha llegado a entrar. Ni Aldama ni Choclán han realizado declaración alguna ante los medios presentes, entre los que se encuentra MONCLOA.
«PISOS PARA SEÑORITAS» PARA TORRES Y ÁBALOS
Aldama ha asegurado que pagó el alquiler de hasta tres pisos de Airbnb en Madrid a los que acudían tanto Ábalos como el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, en compañía de «señoritas.
Según Aldama, se pagaron entre 3,5 y 4 millones de euros en comisiones por la adjudicación de obras públicas, unas supuestas mordidas que ha detallado que se repartieron con el ex ministro de Transportes José Luis Ábalos, su ex asesor ministerial Koldo García y también con el PSOE.
Así lo ha trasladado al instructor Leopoldo Puente durante las más de tres horas que ha durado su comparecencia. Cabe recordar que es la segunda vez que el empresario declara en sede judicial por el denominado ‘caso Koldo’, aunque en la ocasión anterior el Supremo aún no había asumido la competencia y declaró ante el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno.
ALDAMA, ANTE EL JUEZ CADA 15 DÍAS Y SIN PASAPORTE
Tras la declaración, el juez instructor Puente ha impuesto a Aldama una serie de medidas cautelares, como la prohibición de salida del territorio nacional, con retirada del pasaporte, y la obligación de comparecer quincenalmente en la Secretaría de la Sala Penal del tribunal.
Tanto la Fiscalía como la acusación popular, dirigida por el PP, se han interesado por estas medidas tras la declaración del principal imputado. Son las mismas medidas acordadas por el juez Ismael Moreno el pasado 22 de febrero. La defensa del acusado se manifestó conforme con la adopción de las medidas cautelares interesadas.
Según el juez Puente, «persisten los indicios de criminalidad que determinaron aquella decisión (…) con respecto a la posible comisión por parte del investigado de diferentes ilícitos penales que, con el provisionalísimo carácter que corresponde a este momento procesal». En este sentido, mantiene la imputación de Aldama por organización criminal, tráfico de influencias y cohecho. En este sentido, apuntan que estos indicios «no solo persisten, sino que se refuerzan a la vista del resultado de las declaraciones prestadas en esta causa por el propio investigado».
ALDAMA PODRÍA VOLVER A PRISIÓN
«En tal sentido -añade el auto-, las medidas cautelares de naturaleza personal que han sido interesadas aquí por las acusaciones no es solo que resultan precisas, con el fin de asegurar, en la medida razonablemente posible, que el investigado no pueda sustraerse a la acción de la justicia y que comparecerá en la causa cuando fuere llamado, sino que también resultan plenamente proporcionadas en tanto, solo de forma ligera e indispensable limitan el ejercicio de su libertad ambulatoria».
El juez incluye en el auto el expreso apercibimiento de que, en caso de inobservar alguna de las obligaciones cautelares impuestas, podría resultar reformada la presente resolución y acordarse en su lugar la prisión provisional del investigado.