Víctor de Aldama está fuera de prisión tras pactar con la Fiscalía Anticorrupción la entrega de pruebas documentales de toda su declaración, según han indicado fuentes conocedoras de ambas partes a MONCLOA, y es ahora cuando el Tribunal Supremo ha recibido la documentación sustentada en tarjetas de visita muy cotizadas, cartas, fotos y tratar asuntos de personas prácticamente inaccesibles, como el del marido de Miquel Iceta, del que poco o nada se obtiene en una simple búsqueda por Internet.
Aldama, definido en el caso Koldo como el «nexo corruptor», tiene numerosos contactos, algunos de ellos de gran relevancia, como una carta directa firmada por Iván Redondo, entonces jefe de Gabinete de Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, que se reenvió al director general de Caja Rural, Cipriano García.
Aldama intentó organizar un encuentro entre Cipriano García, patrocinador principal del CF Zamora, y Pedro Sánchez para exponerle las necesidades de inversión en la provincia de Zamora, unos proyectos dependientes directamente del Ministerio de Fomento, en manos de José Luis Ábalos, y del Ministerio de Transición Ecológica, con Teresa Ribera al frente.

Aldama recibió la contestación del propio Iván Redondo, firmada con su puño y letra, y que reenvió después a Koldo García. La propuesta de Aldama estuvo fechada el 17 de noviembre de 2020 y apenas en 15 días, el 1 de diciembre, le fue remitida la respuesta. La petición del empresario pasaba por proyectar la instalación de una unidad militar en Monte la Reina (Toro) y la conversión en autovía de la N-122 entre Zamora y Portugal.

Tras el habitual agradecimiento por la «preocupación» mostrada por la provincia, Redondo le expuso el «escenario económico difícil» como consecuencia de la pandemia. Por esta razón, el entonces jefe de Gabinete le recordó que el Gobierno de España impulsó medidas en la política nacional y europea teniendo en cuenta las necesidades de los ciudadanos, «vivan donde vivan».

Redondo lamentó comunicarle la imposibilidad de poder concertar una reunión con Pedro Sánchez, pero trasladó la preocupación mostrada tanto a Transportes como al Ministerio de Teresa Ribera, ahora comisaria europea con el fin de tener un «conocimiento directo de las cuestiones» planteadas. Redondo se despidió con un «cordial saludo».
Otro de los contactos vip de Aldama era el móvil personal de Teresa Ribera, cuyo apellido está escrito con ‘v’ en los contactos, así como el de la expresidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera. Cabe recordar que Aldama se refería a Isabel Pardo como una persona con la que tenía una relación «muy, muy importante», según declaró ante la Audiencia Nacional.

ADIF Y ALDAMA, UNA RELACIÓN «MUY IMPORTANTE»
En el informe trasladado al Supremo se hace constar una frase demoledora para el Gobierno del PSOE. «En todos los contactos a que hemos hecho referencia se contienen comunicaciones por la vía del WhatsApp relevantes para la presente causa especial y que corroborarán muchos de los extremos relatados por don Víctor de Aldama en su declaración», apunta el escrito de José Antonio Choclán, el abogado estrella en el caso Koldo.
Isabel Pardo de Vera aseguró en su declaración que veía a Aldama en el Ministerio de Transportes, al que entraba con un pase especial. En concreto se cruzó con él en la tercera planta, donde se encuentra el despacho del ministro.
En cualquier caso, según la declaración de la expresidenta de Adif, desconocía por completo cuál era el papel de Aldama en Transportes. Al no haber contradicciones con la investigación, la expresidenta de Adif no ha cambiado su situación, pero dejó el cargo por el escándalo de los trenes en Asturias. Asimismo, Pardo de Vera sí conocía a Koldo García, el asesor para todo en el Ministerio de Ábalos.
EL TRÍO SERRANO, VARO Y ALDAMA
No obstante, se necesita «poder acceder al terminal del teléfono intervenido en el seno de las Diligencias Previas del Juzgado Central de Instrucción núm. 5 para acreditar las múltiples conversaciones que se contienen con altos cargos del Gobierno».
Asimismo, el empresario tiene también el contacto directo del presidente de Correos, Juan Manuel Serrano, al que tenía guardado como «Juanma Presidente Correos». La relación con esta empresa pública era visible con los mensajes enviados por Rosauro Varo, que conoció a Aldama en el despacho de Ábalos, según la documentación aportada.
Los negocios de Varo, Aldama y Serrano se centraron en convertir a Correos en un operador virtual, como tienen varias filiales de grandes compañías.
EL «MARIDO DE ICETA», UNA PERSONA MUY CELOSA DE SU PRIVACIDAD
Aldama, además, habla también del marido de Miquel Iceta, exministro de Cultura y actual embajador delegado Permanente de España en la Unesco. Este contacto es prácticamente inaccesible para la inmensa mayoría de los españoles al ser una persona que guarda con celo su vida privada y pública. Para hacerse una idea de su hermetismo, Iceta acudió con su pareja a la boda de Jaume Collboni y no existe una foto de ambos juntos.
De lo poco que se conoce de J.M. es que es una persona ligada al mundo de la cultura, la misma rama de la que Iceta fue ministro y que precisamente por este hecho prefiere evitar que se le conozca como el «novio del presidente del PSC» antes que por su trabajo y valía.
Todo el escrito, de 37 páginas, relaciona a Aldama con altos cargos del Gobierno de Pedro Sánchez. Con todos ellos tuvo conversaciones a través de WhatsApp, mientras se espera aún «material adicional» que confirme que no era un agente de la TIA, como afirmó Félix Bolaños, sino un empresario demasiado bien relacionado con el Gobierno del PSOE.