El riesgo más peligroso en las piscinas y otras áreas de recreo acuático es la zambullida en aguas poco profundas. Este tipo de accidente, que puede parecer inofensivo y rutinario, puede tener consecuencias devastadoras para quienes lo sufren. La frecuencia de accidentes y lesiones por zambullidas en aguas poco profundas es alarmantemente alta, especialmente durante los meses de verano, cuando el uso de piscinas y playas aumenta significativamente.
Campañas de prevención, como las realizadas por la Cruz Roja, la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS), la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) y la Federación Nacional ASPAYM, se centran cada año en concienciar a la población sobre los peligros de lanzarse de cabeza al agua en las piscinas sin tomar las debidas precauciones.
4QUÉ HACER EN CASO DE ACCIDENTE

En el desafortunado caso de presenciar un accidente por zambullida, saber cómo actuar puede marcar la diferencia en la gravedad de las lesiones y en el pronóstico de recuperación de la víctima. Lo primero que se debe hacer es evitar mover a la persona accidentada, ya que cualquier movimiento brusco puede agravar una posible lesión medular. Se debe llamar de inmediato a los servicios de emergencia y proporcionarles toda la información relevante sobre el incidente. Mientras se espera la llegada de ayuda profesional, se puede intentar mantener a la persona inmóvil y calmada, hablando con ella para evaluar su nivel de conciencia y estado general.