Las visitas a restaurantes a veces terminan con un sabor agridulce al pedir la cuenta, especialmente durante el verano y las vacaciones, momentos en los que solemos disfrutar de comidas y cenas fuera con más frecuencia que en otras épocas del año. En los tiques se pueden encontrar términos como recargos por agua, impuesto al valor agregado (IVA), servicio de pan o uso de la terraza, aspectos que a menudo generan bastantes dudas entre los clientes. Por ello, la OCU ofrece una serie de recomendaciones para aclarar las situaciones y prevenir problemas.
1LISTA DE PRECIOS OBLIGATORIA, SEGÚN LA OCU

En una sociedad basada en el libre mercado, los precios se rigen por la competencia sin restricciones. Esto se aplica también a los establecimientos de hostelería, donde un refresco puede tener un precio de 2 euros o 10 euros, y ambas tarifas son legales, siempre y cuando el importe esté debidamente especificado en la lista de precios del lugar.
Según la OCU, esta lista debe proporcionar información completa sobre los precios y los servicios, de manera que pueda entenderse con una sola lectura, sin requerir información adicional. Además, debe estar claramente visible para el cliente y mostrar los precios finales y definitivos, ya incluyendo los impuestos correspondientes. Con esto en mente, examinemos con detalle algunas de las cosas que no pueden ser cobradas en bares, restaurantes o chiringuitos.