Los niños y adolescentes son vulnerables a los efectos nocivos de la bebida energizante. Estas, gracias a sus altos nieves de cafeína, producen problemas en el sistema cardiovascular y sistema neurológico. Entre estos, los principales son la baja autoestima, depresión, nerviosismo, ansiedad, problemas de concentración, insomnio y empeoramiento del rendimiento escolar.
En esta nota te contaremos cuál es la visión de los especialistas sobre estas bebidas y que problemas puede acarrear su ingesta.
5La mezcla con el alcohol

Debido al exceso de azúcares que posee esta bebida puede dar lugar a la aparición de caries, diabetes, sobrepeso y obesidad infantil. «Si se padece alguna enfermedad que pueda verse afectada por el consumo de la cafeína, por ejemplo, hipertensión o nerviosismo«, destacó la especialista. Por otro lado, la mezcla de esta bebida con el alcohol es una pésima decisión. Esto se debe a que el alcohol es un depresor del sistema nervioso, mientras que la cafeína es un estimulante que les hace sentir bien. Se puede perder la noción de lo bebido, con el riesgo de acabar con intoxicación etílica, según explicaron los especialistas.